sábado, 18 de diciembre de 2010

Los retazos de Henry Wotton



"Cínico: s. Miserable cuya defectuosa vista le hace ver las cosas como son y no como debieran ser. Ambrose Bierce, diccionario del Diablo. 
...

Dorian Gray mira con fascinación el retrato, cual Narciso a su reflejo en el agua. Se enamora de sí mismo y en un arrebato de pasión entrega su alma a cambio de juventud eterna.

Mas o menos así inicia la trama de la única novela de Oscar Wilde: El Retrato de Dorian Gray, obra que retrata a su autor y su época, y que la supera por sus inquietantes y eternos cuestionamientos sobre el ser humano y sus circunstancias.

Pero no es Dorian Gray quien importa. Wilde, hombre complejo y contradictorio, se describió a sí mismo en tres personajes: Gray, en quien reflejaba su amor por lo bello e imperecedero como cúspide de la filosofía del dandi; Basil Hallward en el que vierte todos sus remordimientos victorianos y Henry Wotton como el eje filosófico de su obra. Es éste último personaje quien me interesa.

Henry Wotton es un aristócrata pero antes que eso es un cínico. Para sus contemporáneos él es fascinante pero terrible, para mí la mejor definición está al inicio de este texto, dada por Bierce. Pero el culto  y desenfadado Lord Henry no es un miserable, ni mucho menos tiene una vista defectuosa, por el contrario, y ateniéndome a la definición de George Bernard Shaw, digo que es un hombre de aguda observación.

Es Wotton y no Basil quien pinta el retrato de Dorian, el joven protagonista es barro en las manos del noble inglés que lo toma como experimento de su filosofía vitalista:

"¡Ah! Goce de su juventud mientras la tenga  -Le dice al conocerlo-  No desperdicie el oro de sus días escuchando a los tediosos, intentando detener el desesperado fracaso o dando su vida al ignorante, al cómodo o al vulgar ¡Viva! ¡Viva la maravillosa vida que hay en usted! No deje que se pierda nada."

Dorian le pertenece, es escultura que sale de sus manos para quebrarse por razones ajenas a él, si, porque el triste final del personaje no es culpa del mentor, es Dorian el que, embriagado por su don, se degrada sin ser capaz de entender el camino andado. No reflexiona lo suficiente.

Wotton es Wilde hablando de la vida, del eje que la mueve: "El placer es la cosa que merece tenerse una teoría. Pero temo no poder decir que esa teoría es mía. Pertenece a la naturaleza, no a mí. El placer es propio de la naturaleza, es su signo de aprobación. Cuando somos felices siempre somos buenos; pero cuando somos buenos no siempre somos felices".

Lord Henry es la negación del ideal ascético, más que eso es la contra-propuesta a él, la búsqueda de la satisfacción en un mundo absurdo y sin garantías empuja el Ser a crearse sus propios significados inmanentes. Para Wilde/Wotton es la belleza lo que le da color al mundo, incluso al dolor. 

La filosofía de Wilde, el Wilde pleno y creativo y no el derrotado de los últimos días, es claramente hedonista, activa buscadora de placer, vitalista, insatisfecha: "Ninguna vida se echa a perder sino aquella cuyo crecimiento se detiene" y con una pizca de estoicismo: "No quiero ser esclavo de mis emociones". 

Es el  mismo Wilde, en la figura del narrador omnipresente y omnisapiente quien lanza la máxima que eleva a la cúspide su discurso:


"El culto de los sentidos ha sido con frecuencia, y muy justamente, vilipendiado, sintiendo como sienten los hombres un natural impulso de terror ante pasiones y sensaciones que parecen más fuertes que ellos, y que saben comparten con las famas menos altamente organizadas de la existencia. Pero parecíale a Dorian Gray que la verdadera naturaleza de los sentidos nunca ha sido comprendida, y que si permanecen salvajes y en estado de animalidad es simplemente porque el mundo ha tratado de someterlos por hambre o matarlos por el dolor, en vez de intentar hacer de ellos elementos de una nueva espiritualidad, cuya característica dominante sería un instinto sutil de la belleza. En una ojeada retrospectiva, viendo al hombre moverse através de la Historia, un sentimiento de pérdida le asaltaba. ¡A cuántas cosas se había renunciado! ¡Y por qué poco! Negativas insensatas y absurdas, formas monstruosas de auto tortura y de renunciamiento, cuyo origen era el miedo, y cuyo resultado una degradación infinitamente más terrible que aquella imaginaria degradación de la que, en su ignorancia, intentaran escapar. 


Y Continúa:

Sí; cómo Lord Henry profetizara, un nuevo Hedonismo se acercaba, que forjaría de nuevo la vida, salvándola de este grosero y desgraciado puritanismo a cuyo singular renacimiento asistimos. Ciertamente que estaría sometido y subordinado a la inteligencia; pero jamás aceptaría ninguna teoría o sistema que entrañase el sacrificio de un modo cualquiera de experiencia pasional. Su fin, realmente, era la experiencia misma, y no los frutos de la experiencia, por dulces o amargos que éstos fuesen. Del ascetismo que amortece los sentidos,  como del vulgar libertinaje que los embota, era preciso huir. Pero, en cambio, había que enseñar al hombre a reconcentrarse en los momentos de una vida que apenas era otra cosa que un momento."


En ese contexto importa tan poco las alusiones al alma con tintes dualistas (tan cartesiano) que podría entenderse como una licencia literaria, o una paradoja más de la compleja personalidad del escritor. Lo que importa, y aquí acabo, es su llamado a vivir con intensidad, sin atender a prédicas de miedo a castigos post mortem, "nos hemos librado de la creencia en el alma"-sentencia Wotton- haciendo uso inteligente de los sentidos y ateniéndose solo a ellos para disfrutar a plenitud una vida que, como bien lo dijo Wilde, es solo un momento. Quizá se necesite ser un poco cínico para entenderlo.

2 comentarios:

João Bosco Maia dijo...

Vagando nessas tantas ruas e mares virtuais, encontrei tua porta de amante das Letras aberta e iluminada - e entrei. Devo anunciar-me como um desses que diz "Oi, de casa! Trago aqui em minhas mãos a chave para dias melhores: escrevo e vendo livros!". Assim, venho te convidar para visitar o meu blog e conhecer as sinopses de meus romances, a forma de adquiri-los e, posteriormente, discuti-los. Três deles estão disponíveis inclusive para serem baixados em formato PDF.

Meu último romance, O folhetim das Sánchez (do luar às flores), se liga à bela Espanha, que não conheço, através de sua personagem-narradora. Lorena Sánchez é de Málaga. Neta, filha e irmã de prostituta, ela vem parar por acaso no Brasil, onde, através dos atropelos da vida, dá sequência à vida noturna de sua família. Fica aí até os oitenta anos, quando retorna enfim a sua amada Málaga. O Folhetim das Sánchez, com sua arquitetura interna, embora escrito por um homem, revela a delicadeza e outras cores da alma feminina.

Se porventura você conhecer um editor com o qual eu possa entrar em contato para uma possível publicação espanhola de meu livro, já ponho aqui o meu agradecimento.

Um grande abraço deste lado de cá do Atlântico!

João Bosco Maia – Pará-Brasil

PS - Para facilitar el entendimiento entre nuestras dos lenguas hermanas, el traductor pasó mis palabras y copio a continuación. (Mis disculpas por no hablar español)

Paseando por estas calles y mares virtuales, me encontré con tu amante puerta abierta de las letras y sistema de iluminación - y se fue. Debo anunciar a mí mismo como uno de los que dice: "Hola, les traigo casa aquí en mis manos la clave para mejores días: Escribo y vender libros". Por lo tanto, vengo a invitarlos a visitar mi blog y conocer la sinopsis de mis novelas, la forma de adquirir y luego discutirlos. Tres de ellos están incluso disponibles para su descarga en formato PDF.

Mi última novela, O folhetim das Sánchez (do luar às flores), se une a la bella España, no sé, a través de su personaje-narrador. Lorena Sánchez es el de Málaga. Nieta, hija y hermana de una prostituta, que ha dejado al azar en Brasil, donde, por medio del ajetreo de la vida, sigue la vida nocturna de su familia. Quédate ahí hasta los años ochenta, cuando por fin regresa a su Málaga querida. O folhetim das Sánchez, con su arquitectura interna, aunque escrito por un hombre, revela otros colores y la delicadeza del alma femenina.

Si por casualidad te encuentras con un editor con el que puede ponerse en contacto para una posible publicación de mi libro de español, ya que puse aquí mi agradecimiento.
Un fuerte abrazo desde este lado del Atlántico!

César dijo...

Obrigado João pelo seu comentário gentil e por ter a coragem de se comunicar, apesar da barreira da língua.

Eu sou da Costa Rica, por isso estamos do mesmo lado do Atlântico. Fico feliz em saber quem, como eu, gosta de literatura e conhecimentos.

Um abraço de longe. Feliz 2011.