martes, 30 de noviembre de 2010

Otro ridículo intento de lenguaje inclusivo


Las lenguas están vivas como las gentes que las usan, sino que lo diga el latín, tan muerto como los romanos que lo utilizaron para conquistar el mundo mediterráneo y un poco más allá.

En fin, pensaba que si los idiomas son cosas con vida deberían adaptarse a las circunstancias actuales de la humanidad, tales como el ascenso social de la mitad más uno de la especie, o sea las mujeres.

El español es un idioma evidentemente patriarcal, no soy lingüista pero supongo que no es el único dado el tradicional dominio de los hombres en la cultura y las sociedades humanas. Como sea, estoy bastante convencido que aunque el lenguaje no hace al pensamiento ni le precede si lo condiciona o lo limita, impidiendo que las personas varíen su comportamiento.

Recordaba que en mi país la clase política, siempre tan dispuesta a quedar bien para ganar votos, ha incluido en sus discursos el los y las en atención a las exigencias de grupos feministas para hacer de uso común el lenguaje inclusivo. Admito que no me gusta como suena pero es un avance.

Ahora, como decía arriba, es una cosa viva, es la gente y no la política y la academia quien lo define, las redes sociales han dado algunas soluciones parciales, tales como incluir una X dónde va la A o la O (algunxs/nosotrxs)  pero que sirve solo para comunicarse en el ordenador, no cara a cara.

Fue así como un día como otros, texteando (*) en Facebook, se me ocurrió escribir  una E en vez de la X y postear (*)  les amigues, con el pretexto de que con eso daba por terminado el asunto al inventar una forma neutra que incluyera hombres y mujeres. 

El asunto no fue a más, pero como era de esperarse cuando un cree tener una idea medianamente original (aunque en tono de broma y sin rigor científico) mi amigo y escritor Alexander Obando me comentó que a él se le había ocurrido antes y lo había hecho patente en su blog, en el post titulado Les Vampires.  Me sentí un poco decepcionado por mi falta de originalidad, o al menos de oportunidad.

Como sea, aunque el ejercicio de la E no pasé a ser más que una anécdota entre un bloguero y un escritor, me pareció interesante como el simple ejercicio de escribir y de comunicarse busca abrirse paso entre convencionalismos y tradiciones y, eventualmente, encontrará una manera de hacer de la lengua algo más inclusivo, total ¿No somos todes les humanes quiénes construimos nuestro entorno cultural?



(*) Otro ejemplo de como el idioma toma prestado términos de otras lenguas o inventa verbos para poder expresarse.

9 comentarios:

vivir dijo...

Jejeje, la idea de la e anda por ahí desde el uso de la @ (tengo como 10 años de usarla en contextos estudiantiles irreverente, aunque entiendo que la @ quiere decir en y no una combinación de a y o como quisimos usar much*s ;) la cosa de la e me gusta, me gusta... se lo ví también a Gioconda Belli en su último libro y bueno también hay mucha gente queer y trans usando el *, para romper completamente con la escritura tradicional. Y diay sí!!!Sí me lo creo, si cambiamos nuestro lenguaje, que media en nuestro pensamiento podemos cambiar nuestras actitudes y acciones (Ojo que la relación también sirve pa atrás pa' delante)y es necesario que sigamos actuando , hablando y escribiendo en incluyente, con e y construyendo un idioma más crìtico, ejercicio nada despreciable de redacción, por ejemplo acostumbrarnos a escribir en plural, hablar de la ciudadanìa en vez de los y las ciudadanos/as, las personas en vez de los hombres y las mujeres y un largo etc... y exigirlo a quiénes redactan noticias por ejemplo

César dijo...

Cierto la arroba! como olvidarla jeje.

Gracias por el comentario y, como dice la canción: se hace camino al andar!

Asterión dijo...

Pues sí, el viejo Álex lo había usado, pero bueno, eso es lo de menos. Lo importante es la búsqueda constante de opciones. La mayoría de opciones (o todas) resultan bastante limitadas o como bien decís irónicamente, "ridículas", pero en lugar de serruchar el piso a priori, la gente debería tomarse su tiempo y pensarlo mejor.

Es llamativo cómo algunos creen aún que el lenguaje es "neutro", exento de cargas y huellas ideológicas. O peor, los que de verdad creen que es inocente y que no hace ningún daño usar un supuesto masculino genérico (por motivos prácticos, claro, donde lo práctico es un signo más del pensmiento patriarcal moderno).

En fin, hace días vengo dándole vuelta a esto...

Saludos

César dijo...

Es verdad, en todo lenguaje va impresa una cultura, y más aún, una ideología. Es que no han leído 1984.

Saludos y gracias!

José Luis Ferreira dijo...

Aquí proponía hablar de "les vasques" para evitar la coletilla del anterior lehendakari:

http://todoloqueseaverdad.blogspot.com/2009/06/ser-politicamente-correcto-en-blanconia.html

Tener las mismas ideas de manera independiente es más importante que tenerlas primero.

No me acuerdo cómo he llegado hasta este blog, pero volveré.

Un saludo.

José Luis Ferreira dijo...

Ya me acuerdo, era en la red de blogs ateos.

César dijo...

De ser, creo haberte visto por ahí.

Acá se habla de todo, claro está desde una perspectiva secular.

Gracias José Luis, seguimos en contacto y ya me daré una vuelta por el tuyo.

Alexánder Obando dijo...

Si muches y de espacios lejanos entre sí hemos visto la utilidad espontánea que nos da la letra "e" en este asunto, debe ser porque una cierta mecánica natural del idioma nos lleva a ella.

Así podemos decir con mayor neutralidad: les blogueres de varios países hemos sentido cierta ventaja en la "e" para conciliar el discriminatorio uso del masculino inclusivo en nuestro idioma. Muches sentimos que con esto ya hay un cierto progreso; sin embargo, siguen en pie los sustantivos cuyos masculinos y femeninos son relativamente irregulares: actor y actriz; toreador y toreadora, etc.

Pero hay que seguir adelante. El lenguaje es nuestro en la medida que sirva nuestros propósitos e intereses.

César dijo...

Es verdad Alex, también creo que la mecánica natural del idioma hará que al fin, sea la "E" u otra, la que alcance esa neutralidad que exigimos todes les interesades.