domingo, 20 de diciembre de 2009

Pequeña gran arrogancia


"¿De dónde, de dónde pudo surgir la soberbia y extraña presunción de que el Todopoderoso, que tenía millones de mundos dependientes por igual de su protección, pudiera desatenderse de todos los demás y venir a morir al nuestro porque, dicen, un hombre y una  mujer comieron una manzana? Y, por otro lado, ¿debemos suponer que todos los mundos de la ilimitada creación tuvieron una Eva, una manzana , una serpiente y un redentor?


Thomas Paine
La Edad de la Razón

Durante una de sus charlas en la Conferencia Gifford de 1985 el astrónomo Carl Sagan echaba mano de esta cita de Thomas Paine para ilustrar la curiosa evolución de la cosmovisión humana y de lo limitada que resulta la religión  para describir el Universo del que somos parte.

Desbaratando la idea de que la Providencia (la que sea) no  quisiera explicar, o al menos contarle a nuestros antepasados la grandeza del Cosmos, Sagan resumía con destreza su opinión sobre el dios judeo-cristiano-islámico:

"...el Dios retratado es demasiado pequeño. Se trata de un dios de un mundo diminuto, y no del de una galaxia, menos aún de un Universo." (La Diversidad de la Ciencia, pag 52).

Los hombres que escribieron la Torá, la Biblia y el Corán no lo sabían,  el deista Paine si y  el agnóstico/ateo Sagan mucho más aún, por supuesto nosotros también: no somos, ni nunca hemos sido el centro de nada en el Universo y, gracias a Darwin, también sabemos que de la vida somos una rama exitosa pero básicamente una variante de la misma esencia  que da forma a  la bacteria, al hongo, al león y al chimpancé.

A pocos días de la navidad (celebrada por el 30% de la humanidad) no está de más recordar que  la historia de un niño-dios nacido de una virgen en un portal de Belén, (o de Nazareth) en una región que tiene menos de la mitad del tamaño de Costa Rica, es solo un noble pero inocente intento de nuestros antepasados para darse ánimos a sí mismos,  y que ellos ignoraban lo que ahora sabemos sobre la insignificancia de nuestro mundo en la inconmensurable vastedad del Cosmos.

Puede que cueste entenderlo, no solo por la cándida y paliativa  idea de que somos especiales si no porque es difícil tener una noción de la inmensidad de la que somos parte. Por eso adjunto un video maravilloso que puede facilitarnos las cosas.



"Todos estamos conectados, entre nosotros la conexión es biológica, con la Tierra la conexión es química, con el resto del Universo la conexión es atómica...eso es genial, me hace sonreír y me siento grande al final del día, no es que seamos mejores que el Universo, es que somos parte de él, estamos en el Universo y el Universo está en nosotros".

Neil DeGrasse Tyson, astrónomo. 



En recuerdo de Carl Sagan, fallecido un 20 de diciembre de 1996. 




Artículo recomendado: La historia de un salvador improbable y de cómo se inspiró la Navidad.

5 comentarios:

Nop dijo...

Me parece que los humanos somos solo niños pequeños, egoistas, e impertinentes.
Queremos, de alguna forma, que el mundo gire en torno nuestro.

Similar a mis sobrinas, que compiten por el amor de su madre, padre, tíos y abuelos, tendemos a querer que el universo entero nos ame a nosotros y solo a nosotros, que nos haga favores en forma de milagros, y premios en forma de transmundos a los que podemos retirarnos a jugar después de hacer la tarea de la vida.

Caminar en la fiesta mundana y enorme es aterrador para un pequeño niño. Queremos ser levantados, queremos ir a caballito, queremos que nos den las respuestas a nuestras preguntas ¡De inmediato!, no queremos entrar al cuarto oscuro solos, da miedo.

Eso si no nos enseñan a no temerle a la oscuridad, y a que el premio por hacer la tarea es la tarea misma. De lo contrario...Coches bomba ¡Dios me ama a mí! ¡Mami es mía!

Por cierto, me encantó la cita de Tyson, me encanta cuando ese tipo se emociona y dice cosas como esa.

Y yo celebro con mi familia el 25, no precisamente el nacimiento del tal chuta, pero si el estar todos reunidos, el pasar un buen rato.

Taluego

César dijo...

La analogía con los niños no la pude haber explicado mejor que vos, es eso mismo.

Pienso que la idea de que existe un mundo paralelo a éste y que es perfecto como no es éste es un intento humano de no querer crecer nunca, de desear que la magía existe y también las soluciones maravillosas.

Sagan dijo una vez que la pseudociencia y la religión son un intento para saltarse el mucho trabajo que en realidad cuestan las cosas, es la búsqueda de un atajo.

Como sea, gracias por el comentario.

Nop dijo...

Con gusto, este tema es muy interesante.

Antonio Chamu dijo...

Pasando a desearles un feliz año. Que la prosperidad y las buenas intenciones inunden tu mundo en este año 2010.

César dijo...

Muchas gracias Antonio, igual, muchos éxitos en este 2010 que comienza.