domingo, 8 de noviembre de 2009

Viejo, cruel y plagiado


En su libro "Caín" Saramago atina al criticar la crueldad del Antiguo Testamento. Habría que agregarle  ser un compendio de relatos poco o nada originales...


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Él que no conoce su pasado está condenado a repetirlo dice el sabio refrán, también agregaría que corre el riesgo de defender lo indefendible.


El Antiguo Testamento (AT) es una apología de las aventuras de un tribu(s) que después fue nación, pero siempre una pequeña, arrinconada entre imperios que dispusieron de ella a placer, ¿que le quedaba a aquel humilde pueblo? llenarse el pecho de orgullo, elegir a un dios protector del panteón y hacerlo el más grande de todos (henoteísmo) y sentirse elegido, exclusivo, único ¿que más podían hacer?, ya sabemos que la idea funcionó pues una admirable, pujante, aunque belicosa y paranoica nación moderna es heredera de aquellos pastores de cabras de la edad de bronce.


Aquel compendio de relatos que empezaron como historias orales y terminaron en un libro allá por el siglo VII antes de nuestra era, en el reinado de Josías, hoy es el Antiguo Testamento cristiano o la Torá judía; en él no hay nada extraño al pensamiento de esa época: historias de conquistas y exterminio de pueblos rivales; crónicas de grandes héroes o reyes; novelas de amor carnal; acciones que hacen torcer los ojos al lector moderno como el permiso para tener esclavos y disponer de ellos, vender a tu hija como esclava, no tocar a mujeres menstruantes, matar al vecino que trabaja en el día de descanso, o come mariscos, no poder ser sacerdote si se tiene algún defecto congénito (excluido quedo, soy miope), ser impuro por tener el pelo corto, o tocar la piel de un cerdo, entre otras simpáticas anécdotas.


Hilando un poco más delgado sabemos que la creación del mundo y el Diluvio Universal testamentarias son versiones tomadas de mitologías comunes en Oriente Próximo y el Mediterráneo, como el bebé Moisés en el cesto y su similitud con el relato del rey Sargón de Akkad que vivió mucho antes; Noé como remake del diluvio en el Poema de Gilgamesh o el detalle de que en el relato del Génesis original se usará el término Elohim (dioses) en lugar de Eloah (Dios).


Sabemos además que la alianza del dios judío (mas tarde cristiano) con su pueblo es sospechosamente parecido al pacto que establecían los monarcas antiguos con los pueblos vasallos.


Entendidas estas cosas cuesta menos darle la razón a José Saramago cuando afirma que el dios del Antiguo Testamento es cruel al despreciar el regalo de Caín y favorecer al de Abel, hacerlo responsable del fraticidio y afirmar que esto es reflejo de que fuimos nosotros quienes lo creamos a él y no a la inversa.


Libros recomendados:



*Gracias a EDIVIMO por facilitarme la búsqueda de las citas bíblicas.

1 comentario:

edivimo dijo...

Dicen que la mejor forma de adulación es el plagio. Y como a los antiguos israelitas les "funcionó", los cristianos y los musulmanes les plagiaron esa idea.
Por otra parte, también existe un documental "The bible unearth" (http://www.youtube.com/watch?v=5cTboSBLmuU) que trata del mismo tema: el origen de la creencia monoteísta, no sé si estará basado en el mismo libro que enlazaste o es un caso de "convergencia" de investigaciones.
Y por último, no me agradezcas lo de las citas, agradécele a la iglesia católica el poner a disposición de todos la biblia en internet para que podamos leer todas sus inconsistencias.