domingo, 25 de octubre de 2009

Al rescate de aquellos viejos y gozosos sabios





Bienvenido al desconocido mundo del materialismo hedonista...Onfray nos guía.



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La historia y la sabiduría tienen una deuda pendiente con ellos, los mal llamados pre-socráticos, los sabios materialistas y hedonistas que se dieron codo a codo con los idealistas encabezados por Platón.


Lo comprobé con mis propios ojos: los planes de estudio de filosofía de las dos principales universidades de mi país tienen un vacío palpable de ellos mientras que abundan en platonismos, Agustín, Hegel y Kant, todos idealistas, todos promotores del mundo de las Ideas, del bien en sí, de la dualidad alma-cuerpo y el desprecio de lo terrenal. Esto no es una coincidencia, han pasado siglos y siglos de dominio de la cosmovisión de los templos pasando por las elites del poder, es más fácil enseñar a las gentes que les espera un mundo mejor a éste que pisan, es útil enseñar la resignación...el redil de los corderos.

El mundo es uno y la vida también, hay que disfrutarla pero con inteligencia, el placer no es un mal sino el máximo bien y de la mano de la sabiduría es posible encauzarlo para generar el mejor goce de nuestro cuerpo visto como un todo
, esta podría ser la síntesis del pensamiento de los filósofos mal llamados pre-socráticos, definición maliciosa que sugiere que pertenecen a un mundo inferior y más primitivo de la conciencia, y ridículo desde el punto de vista histórico sin recordamos que Demócrito de Abdera fue contemporáneo de Sócrates, le sobrevivió 30 años y compartió -o compitió- con el discípulo de aquél, Platón.


Demócrito (imagen del post), como su maestro Leucipo de Mileto argumentaban que el mundo estaba formado por partículas indivisibles a las que llamaron átomos, "Nada existe, aparte de átomos y el vacío" dijo el filósofo sonriente de Abdera, quien lejos de desmoronarse por la vacuidad sin sentido del Universo estimó que "Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.". Sus ideas fueron poderosas y Platón lo sabía pero lejos de confrontarlo decidió callarlo, nunca lo mencionó en sus famosas obras, caricaturizó sus conceptos y consideró quemar sus libros, plan que llevarían a cabo casi con total éxito sus herederos helenísticos y cristianos.


A Epicuro sus enemigos estoicos, platónicos y más tarde cristianos lo llamaron el cerdo y a su filosofía hedonista la mutaron en un monstruo de siete cabezas que bebía sin parar y se deleitaba en orgías de todo tipo. Efectivamente el de la isla de Samos enaltecía el placer como bien máximo pero no como bestia sino como hombre pensante: "una conducta desordenada se parece a un torrente invernal de corta duración" ¿cómo encaja eso en la imagen del cerdo epicúreo? "También en la moderación hay un término medio, y quien no da con él es víctima de un error parecido al que se excede por desenfreno" ¿son palabras de un porcino descerebrado?


Sus libros llegaron a nuestro tiempo fragmentados, mayormente perdidos y destruidos, pero suficientes pedazos sobrevivieron para saber que existieron hombres excepcionales con ideas que nos parecían inconcebibles hace más de 2000 años. Con ellos los filósofos cínicos, sofistas y cirenaicos, todo un mundo de ideas y de filosofías de vida para descubrir y que pueden empezar a tantearse en Las Sabidurías de la Antiguedad, Contrahistória de la filosofía I del filósofo francés Michel Onfray, un libro que animo a leer y que es el inicio de una genial seguidilla de seis obras que incluyen hasta una apología de cristianos hedonistas. En serio.






En Costa Rica el libro se puede conseguir en la Librería Internacional.

2 comentarios:

edivimo dijo...

Yo hasta ahora que me hice ateo me di cuenta de esa tendencia a valorar más a los filósofos idealistas que los materialistas, y hasta ahora que lo mencionas es que recuerdo ese sesgo de mis clases de filosofía. Será muy interesante leer esas obras aunque la filosofía idealista me ha dejado con una aversión a los filósofos.

César dijo...

Si, desgraciadamente al oír "filósofo" suena mucho a "teólogo" y eso causa aversión. Adelante, de verdad vale la pena buscar más información sobre los materialistas/hedonistas!

Gracias por tu comentario.