viernes, 11 de septiembre de 2009

La laicidad explicada a los niños


Lo admito, los acontecimientos últimos de mi folklórico y triste país me tienen de capa caída, jamás pensé que tanto fanatismo, miopía y simplismo pueblerino se escondieran debajo del eslogan del pura vida. Obispos, diputados, candidatos presidenciales, comentaristas radiales y columnistas nos han regalo tal demostración de provincialismo que no me han dejado de sorprender...y de decepcionar ¿no hemos avanzado nada en un siglo desde las reformas liberales de finales del siglo XIX y principios del XX? parece que no.

Como no estoy de humor para responder a sordos ni de rogar de rodillas a medios de comunicación para que me den un espacio para hacerlo, solo voy recomedar un artículo que me parece adecuado para esas personas, se llama La Laicidad explicada para niños donde el filósofo Fernando Savater hace gala de paciencia de maestra de kínder para explicar por millonésima vez a nuestros virulentos amiguitos qué es un Estado Laico y, de la manita, hacerles un recorrido por sus principios.

No digo más, he aquí el enlace al artículo, publicado en el diario El País de España, que aunque está escrito pensando en ese país tiene muchas similitudes con el nuestro, como no, somos sus vástagos. Me voy a tomar un vaso de agua y a ver El Señor de los Anillos versión extendida por décima vez.

La laicidad explicada a los niños

FERNANDO SAVATER

"No hay tiranía peor que la de una conciencia retrógrada o fanática que oprime a un mundo que no entiende en nombre de otro mundo que es inexistente".


2 comentarios:

jaramos.g dijo...

Me he leído el interesante artículo de F. Savater, siguiendo tu invitación y recomendación. Me parece muy bueno en sí, en cuanto contribuye a la clarificación conceptual del laicismo y sus derivaciones. Savater es una persona muy preparada y lo que se propone, que es eso, analizar, distinguir, definir, categorizar..., lo hace estupendamente. Ahora bien, otra cosa es que sea de alguna utilidad en el terreno de la realidad de mi país o del tuyo. La marcha de una nación, o de una región o ciudad, la marcan los gobernantes y, en general, los poderes reales, cuyas determinaciones e iniciativas no dependen ni se basan en la doctrina que van construyendo los intelectuales como Savater. Si los políticos o los obispos o las autoridades de cualquier tipo o signo utilizan alguna vez alguna forma de ideario o de pensamiento explícito, ese será el que se han construido ellos mismos "ad hoc", es decir, con posterioridad a la decisión de hacer esto o aquello y acomodado a lo que van a poner en marcha. El argumento se crea después de la conclusión. Dicho de otra manera, para cada cosa crean una filosofía que la acomode, y no al revés. No importa que la teoría de hoy contradiga a la de mañana; da igual. Por eso, los que mandan no se paran a considerar lo que pueden decir los pensadores como Savater; no les interesa e incluso puede perjudicarles. Ellos, los que mandan, se fabrican su propio pensamiento para cada ocasión. ¿Se entiende por qué digo que es bastante inútil ese interesante artículo? Por desgracia, es así.

César dijo...

Los tristes y fallidos intentos de un sabio griego por crear al Rey-filósofo son un buen ejemplo para admitir que tu afirmación es acertada Jaramos. Lamentablemente es así.

Saludos.