jueves, 20 de diciembre de 2012

Porque Sagan vive




Alegatos a favor de la Iglesia Saganiana del Cosmos Infinito

Hace no tan poco tiempo, en el entusiasmo de un ateísmo recién descubierto, un buen amigo y yo broméabamos sobre construir las bases de una iglesia sostenida sobre los pilares del pensamiento de Carl Sagan (Nueva York, 9 noviembre 1934- Seattle, 20 diciembre 1996). Una buena dosis de humor provocador y una auténtica admiración por el científico alimentó el juego en el que la gran promesa consistiría en elevarse al Cosmos, donde nos reencontraríamos con el gran profeta.

Ahora que lo vuelvo a pensar, me alegra la imagen de ese rostro común que era el de Sagan, inmortalizado tantas veces en fotografías donde luce su contagiosa sonrisa, combinada con aquellos sacos alegremente reñidos con la moda y sus inseparables camisas de cuello de tortuga. En honor a la verdad tengo que admitir que lo echo de menos, como se extraña a alguien a quien nunca se conoció en persona pero uno juraría que si, vívidamente.

Solo para refrescar la memoria: Carl Sagan fue un científico estadounidense, doctorado en astrofísica y astronomía de la Universidad de Chicago, reconocido internacionalmente por su labor de divulgación científica y promoción del pensamiento crítico. Libros de su autoría, infaltables en la biblioteca personal como El Mundo y sus demonios, Miles de Millones, Los Dragones del Edén (Premio Pulitzer) y la novela Contacto (este última llevada al cine en una película del mismo nombre protagonizada por Jodie Foster, en 1997) le hicieron famoso, pero no más que su aporte a la ciencia, como con la investigación de la atmósfera de Venus, los oceános de Titán y la búsqueda de vida extraterrestre, entre otros proyectos.

En equipo con su última esposa, Ann Druyan, (se casó tres veces y tuvo cinco hijos) construyó el disco interestelar de las sondas Voyayer 1 y 2, que llevaron información de la especie humana más allá del Sistema Solar. Es junto con ella, guionista y realizadora de televisión, que Sagan produjo la laureada y mítica serie de divulgación científica Cosmos, un viaje personal. 

Impartió una cátedra de pensamiento crítico en la Universidad de Cornell hasta su fallecimiento en 1996, por una neumonía producto de una mielodisplasia. Sus restos yacen en el cementerio de Ithaca, Nueva York. 

Seguimos. Mi amigo en la fe saganiana, un programador geek y consumado adicto a la cafeína, obtuvo unos años más tarde una maestría en astrofísica y, de una manera muy acertada digo yo, sigue alimentando esa admiración por Sagan mirando a las estrellas y sacando de la ignorancia a aquellos que nos quedamos en la tierra rumiando temas más mundanos. Por mi lado, la afición por el Cosmos pasa ahora por babear en cada capítulo de El Universo, de History Channel y en sonreír cuando mi hermana cuenta que su hija de seis años quiere ser astronauta, como yo a esa edad.

Pero retomemos a Sagan. Es aquí, en las antípodas de las inclinaciones profesionales de cada quien, donde más aprecio el legado de Carl, así, con confianza. Le recuerdo sentado en un tronco caído, disertando sobre el peligro de un invierno nuclear, predicando en contra de la locura armamentista de la Guerra Fría y cayendo yo en la cuenta de que sigue hoy tan vigente como siempre.Y es que esta humanidad nuestra sigue tan incierta como cuándo él dejó de existir, ya no hay Guerra Fría es verdad, pero la demencia de una especie que se siente más importante de lo que realmente es alimenta nuevamente los temores de una autoaniquilación.

Al final de los cursos de actualidad que imparto a candidatos y candidatas a periodistas o futuros desempleados, luego de largos meses de debatir sobre el pleito entre los viejos codiciosos y belicosos compinches del club nuclear y su berrinche porque los que no lo son quieren serlo -ambos trabajando solidariamente por un mundo peor para la humanidad- aprovecho para enseñarles ese himno al humanismo que es un breve vídeo suyo, traducido al español como Ese pequeño punto azul pálido, que reza: 

“Todas nuestras posturas, nuestra presunción imaginaria, la falsa ilusión de que tenemos un lugar privilegiado en el Universo son desafiadas por este pálido punto de luz...” (Entonces aparece la fotografía de la Tierra, diminuta, tomada por una sonda en la frontera del Sistema Solar). 

O aquel cierre poético luego de recordarnos que nadie va a salvarnos de nosotros mismos:

“Para mí recalca nuestra responsabilidad de tratarnos mas amablemente los unos a los otros para preservar este pequeño punto azul pálido”.

Es entonces cuando atesoro en mi mente lo que considero su mas grande legado: Su convicción de que somos capaces de ser mejor especie, nuestra absoluta responsabilidad por el propio destino y el llamado a dar ese salto de conciencia que ponga fin a tantas peleas tribales, insulsas en un vasto Cosmos indiferente, fascinante y aún por explorar.

Sagan me ayuda a recobrar un poco de optimismo, me recuerda que esta especie parió mujeres y hombres como él, que nos inspiran a todos, y que solo esa evidencia es suficientemente fuerte para no dejar de luchar y creer que la humanidad puede tener un presente y futuro decente en que podamos convivir bien en medio de nuestra diversidad y diferencias, a fin de cuentas ¿Para qué seguir perdiendo el tiempo si todavía hay tanto en el Cosmos por descubrir? O mejor aún, en sus palabras: “el estudio del universo es un viaje para auto descubrirnos ”

Gracias Carl.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Así se desmonta una democracia

Fernando Cruz

Fernando Cruz fue hasta el 15 de noviembre de 2012 Magistrado de la Sala Constitucional de Costa Rica, instancia judicial  encargada de que ninguna nueva ley contrarie o violente a la Carta Magna.

Digo hasta ayer porque una mayoría reglamentaria de 38 diputad@s (57 forman el Congreso) votaron para evitar que siguera en el puesto. Es la primera vez que esto ocurre en el país, aunque lo que alarma es el contexto en el que ocurrió.

A Cruz lo corrieron l@s diputad@s del partido oficialista, Liberación Nacional (PLN), en complicidad con dos legisladores cristianos, el derechista Movimiento Libertario y casi toda la bancada del otrora poderoso PUSC (socialcristiano), ¿la razón? en palabras del cabecilla, Fabio Molina: "“una llamada de atención”, porque “la Sala Constitucional se había excedido en sus competencias y había que restaurar el equilibrio entre poderes”.

Fabio Molina, fotomontaje de El Chamuko
Esa es la versión de l@s autor@s.  Lo cierto del caso es que a Cruz lo traían atravesado hace rato por su independencia de criterio, que lo llevó a votar contra el TLC con Estados Unidos o la extracción minera en la zona norte del país o el Plan Fiscal. Irritó mucho al PLN, que gobierna desde 2006 en periodos consecutivos (Oscar Arias-Laura Chinchilla). Ahí está la factura. ¡Ah! y también rechazó la propuesta de un referendo para someter a consulta las uniones del mismo sexo, enojando al otro polo de poder ubicado en la Conferencia Episcopal y a sus apéndices evangélicos.

El Congreso, que responde al Ejecutivo hace rato, ahora quiere hacer lo propio con el tercer poder de la República, habrá que ver si algún juez o jueza, a partir de hoy, se atreve a contrariar a Presidencia sin poner su cuello en la guillotina. Si señor@s, la división de poderes republicana está moribunda, levanten la mano para decirle adiós a la democracia centenaria de América Latina.  

Podrían existir vicios de procedimiento que se traigan al suelo el plan macabro,  se vienen marchas en protesta, pero lo que angustia es que el 15, mientras un nutrido grupo de manifestantes recorría San José en defensa del torpedeado Seguro Social, Liberación y sus secuaces fraguaban la trama contra Cruz, a la luz del día. Debemos preguntarnos entonces, como la mayoría burlada que somos, que si ell@s ya perdieron el pudor ¿no es tiempo de sacarles a patadas por indign@s? 

San José, Costa Rica
Viernes 16 de noviembre, 2012.